HISTORIA DE LA IMPRESIÓN 3D

¿Crees que la impresión 3D es una tecnología puntera reciente? Aquí te explicamos brevemente la historia de la impresión 3D.

Puede que ahora esté en boca de todos y que esté evolucionando a mayor velocidad . Pero la realidad es que podemos remontarnos al año 1984, cuando Chuck Hull llevó la tecnología de la inyección de tinta a la impresión tridimensional. El proceso trataba el endurecimiento de una tinta de fotopolímero con luz UV, tecnología de estereolitografía, la pionera de las tecnologías de impresión en 3D. En 1986 Hull patenta su invento y funda 3D Systems.

Fuente: All3DP

 Durante esos años y muchos ensayos de prueba y error fueron naciendo oficialmente las tecnologías de impresión 3D SLA, SLS, FDM.

El FDM, (Fused Deposition Molding), fue la tercera en llegar en 1988 gracias a S. Scott Crump y Lisa Crump que patentaron esta tecnología. En 1989 fundaron Stratasys, hoy en día una de las compañías más importantes en el sector a nivel de impresoras 3D profesionales.

Incluso después de tantos años la impresión 3D sigue rompiendo barreras y sigue abriéndose camino en nuevos sectores. Construcción, joyería, automoción, diseño de objetos y otros. El vuelco definitivo llegó con las impresoras 3D “Open Source” en 2005. Ese año Adrian Bowyer funda el proyecto RepRap, una iniciativa que pretende crear una impresora 3D de código abierto y autorreplicable. Es así como en la década de 2010 comenzamos a ver como las impresoras 3D llegaban a los hogares de los particulares a nivel profesional y particular.

Fuente: All3DP. Impresora autorreplicable proyecto RepRap.

Mientras la tecnología avanza un montón, las aplicaciones que se están descubriendo y la aplicación de los materiales es lo que más nos está sorprendiendo últimamente. Desde 1999, se realizaron experimentos de impresión 3D de órganos a partir de las células del propio paciente en el instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa. En 2002 ese mismo instituto diseñó un riñón en miniatura completamente funcional.

En 2008 por primera vez una persona camina sobre una prótesis impresa en 3D con todas las partes, rodilla, pie, etc, impresa en una misma compleja estructura sin ningún tipo de montaje.

Un año más tarde llega la bioimpresión, con la tecnología del Dr. Gabor Forgacs, que llega a imprimir el primer vaso sanguíneo.

Por otro lado, empieza a aparecer interés en otros sectores a gran escala y en 2011 nos encontramos que los ingenieros de la Universidad de Southampton diseñaron y planearon el primer avión impreso en 3D y Kor Ecologic presenta Urbee, un prototipo de coche que trata de ser sostenible respecto a su entorno. Eficiente en consumo y diseñado e impreso en 3D.

Estos son algunos ejemplos de early adopters del 3D que supieron sacar partido y ver el futuro antes que nadie. Hoy en día las empresas comienzan a darse cuenta del gran potencial y están comenzando a implementar el diseño y prototipado personalizado en sus empresas. Incluso la NASA está interesada en el potencial de estas tecnologías, pues ofrecen una capacidad de optimización y personalización de materiales y prestaciones tan amplia que ni siquiera especulando nosotros seríamos capaces de darnos cuenta del verdadero potencial que nos ofrece.

Fuente: Peaks Business School
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